Nacarino

Algunos Linajes del Perú

El noble linaje de Nacarino se estableció en el Virreinato del Perú en 1584 en la persona de Francisco Hernández Nacarino arribando primero a la Ciudad de los Reyes, Lima, y posteriormente estableciendose en el puerto sureño de San Marcos de Arica por encargo del Virrey Toledo.

Según el “Diccionario Biográfico del Sur del Perú” de Romulo Cuneo-Vidal, sobre Francisco Hernández Nacarino, natural de Extremadura. Perteneció al número de los cuarenta vecinos primordiales de Arica, de quienes se hace mérito en otro párrafo de la obra presente. Puede considerársele como el verdadero fundador de Arica.

Según Montesinos [el cronista] en sus 'Anales', el Virrey don Francisco de Toledo y Portugal, Conde del Villar Don Pardo, dio comisión en 1584 al hidalgo extremeño Francisco Hernández Nacarino, para trasladarse a Arica y fundar en esta ciudad casa para los oficiales reales y bodegas para el depósito y peso de los azogues de Huancavelica, que se comenzaba a exportar a Potosí por la vía de Arica y, por último, para establecer sobre firmes bases, el acarreo de dicho azogue al interior, comisión que el honrado extremeño desempeñó a satisfacción de la Audiencia. Desde aquella fecha, Hernández Nacarino se estableció en Arica, de cuyo vecindario de pro formó parte. En 1612 aparece afianzando a Alonso Menéndez Márquez, como postor en el remate del cargo de escribano público y registros. En los oficios de los oficiales reales relativos a este negocio, Hernández Nacarino es descrito como persona abonada por diez mil pesos y por mucha más cantidad. En 1619 fue Alférez Real de la Ciudad de Arica.

Hijo de don Francisco Hernández Nacarino fue el Capitán Francisco Nacarino, Alguacil Mayor, vecino respetable de Arica. Fue dueño de recuas. Tuvo sus casas sobre la Marina. Fue dueño del 'Tambo de Abajo', que estuvo ubicado en la calle del Fuerte. Fue Capitán de una de las cuatro compañías de infantes que tuvieron a su cargo la defensa del puerto.  A las órdenes del heroico Maestre de Campo don Gaspar de Oviedo, concurrió con su gente a la reñida defensa de Arica contra los piratas Watling y Sharp, acción en que quedó tan bien puesto el nombre ariqueño. En 1676 compró el título arriba mencionado de Alguacil Mayor 'para toda la vida', en la cantidad de 5,500 pesos, valor de un sitio y casa de su propiedad que cedió al Real Erario para acomodo de las Cajas Reales.

Se ha podido obtener el árbol genealógico de Francisco Hernández Nacarino del expediente de las “Pruebas para la concesión del titulo de Caballero de la Orden de Santiago de Juan de Sarria de Vergara y Nacarino, Capitan de Infantería del presidio de Cadiz, natural de San Marcos de Arica” localizado en el Archivo Histórico Nacional de España (ES.28079.AHN/12.1.0.0//OM-CABALLEROS_SANTIAGO,EXP.7679). Juan de Sarria de Vergara y Nacarino, fue nieto de Francisco Hernández Nacarino.  El árbol genealógico es el que sigue:

Pedro González Nacarino, hijodalgo, natural del Lugar de Hornes en el Valle de Mena.  Contrajo matrimonio con Teresa Fernández de Tapia natural del mismo lugar. Tuvieron por hijos a  Pedro González Nacarino (II), nacido alrededor de 1534, en el Lugar de Hornes en el Valle de Mena. Falleció en 1604, en la Villa de Caceres, Extremadura, España y a Juan González de Villa Nacarino, natural del mismo lugar.

Pedro González Nacarino (II), contrajo matrimonio con  Maria Jiménez en la Villa de Caceres, falleciendo esta en el mismo lugar. Hijo de esta union fue:

Francisco Fernández Nacarino, nacido alrededor de 1554, en la Villa de Caceres, Extremadura. Fue comisionado en 1584 para establecer en la Villa de San Marcos de Arica la Casa para Oficiales Reales y bodegas para el peso y deposito de los azogues de Huancavelica. Contrajo matrimonio por los años de 1584-85 con Leonor de Vergara, natural de San Marcos de Arica, hija de  Bartolomé González Bejarano, natural de la ciudad de Merida, Extremadura y de Leonor de Vergara, natural de la misma ciudad.  Habiendo estos últimos contraido matrimonio en Merida, Extremadura viajando posteriormente a Indias. Francisco Fernández Nacarino  ocupo el cargo de Alférez Real de San Marcos de Arica en 1619. Este matrimonio tuvo por hijos a Leonor de Vergara y Nacarino, nacida alrededor de 1585 en San Marcos de Arica, Micaela de Vergara y Nacarino, quien caso con Ortiz Rangel, Gerónimo de Vergara y Nacarino, vecino de Lima, Gregorio de Vergara y Nacarino, vecino de la misma ciudad y a Francisco Nacarino, Capitan de los Reales Ejércitos quien ocupo el cargo Alguacil Mayor de San Marcos de Arica en 1676.  

Leonor de Vergara y Nacarino, contrajo matrimonio con Andrés de Sarria Guinea,  Caballero de Alcantara, nacido en 1581 en la Villa de Villalba de Losa, Burgos, fallecido en 1661, hijo de Juan de Sarria, natural del lugar de Anda en el Valle Real de Guartango, y Ana de Guinea, natural de la Villa de Villalba de Losa, en Burgos. La familia de Sarria de Vergara y Nacarino, se mudo a Cadiz en 1650 junto con la mama de Leonor de Vergara y su esposo Andrés de Sarria. En 1672 declararon en Valladolid acerca de la pureza de su sangre y genealogía en favor de su hijo Juan de Sarria de Vergara y Nacarino de Guinea. Los hijos de esta union fueron: Juan de Sarria de Vergara y Nacarino de Guinea, Capitan del Presidio de Cadiz, Caballero de Santiago, nacido en  1634, en San Marcos de Arica, Agustín de Sarria de Vergara y Nacarino de Guinea, y Andrés de Sarria de Vergara y Nacarino de Guinea.

Disgregando un poco de hilo de este tratado y a manera de ilustración a la vida que los habitantes de la villa de San Marcos de Arica llevaban por ese entonces, el   censo realizado en 1614 en la villa, se contaron 1,784 habitantes, de los cuales 416 eran españoles, 1,300 eran negros y 46 eran mestizos.

La Villa de San Marcos de Arica siempre fue el punto de interes de los piratas ya que la villa era el puerto de embarque de los cargamentos de plata de Potosí. Por esta razón, la ciudad erigió fortificaciones en los siglos 16, 17 y hasta el 18 para defenderse de los piratas. En 1579 apareció Francis Drake. En 1615 Jorge Splibergen que venia con seis naves armadas y en 1681 Juan Watling con Bartolomé Sharp. El afamado Morro y La Lisera fueron lugares de cruentas batallas en donde los piratas llevaron siempre la de perder, aunque algunos pudieron fugarse.

Retornando a este tratado, el linaje Nacarino continuo en la ciudad de San Marcos de Arica por muchas generaciones mas hasta llegar a Emeterio Nacarino, natural de la misma ciudad, abogado y Agente Fiscal de Moquegua. Como comentario al carácter del Dr. Nacarino, adjuntamos un fragmento de una edición del diario el Comercio del mes de Abril de 1949 se publico lo siguiente:

…Y antes de cerrar este acápite, como un aporte para la Historia Jurídica del Perú, dejaremos constancia de que el doctor Nacarino desempeñando la Fiscalía de Moquegua, por no transigir con una imposición que estaba en contra de todo principio de derecho, fue traído preso a casa-matas del Callao. Y allí, en paz con su conciencia y manteniendo en alto su amor a la Verdad y su culto a la Justicia, murió al poco tiempo de su encarcelamiento, legando con su acción un valioso ejemplo de austeridad a la Magistratura Nacional.

Don Emeterio Nacarino falleció en el puerto de El Callao en 1868. El Dr. Nacarino contrajo matrimonio con la dama ariquena Maria Ana Malvares teniendo por hijas a Maria Benita Rosenda (1838) y a Justa Trinidad Nacarino Malvares de Pallares, nacida el 20 de julio de 1840, natural de San Marcos de Arica. Doña Maria Ana Malvares recibió pensión del gobierno del Perú el 23 de Enero de 1869 a raíz de la injusta muerte de su marido en las mazmorras del Callao lo cual atestigua el decreto del congreso firmado al año siguiente del fallecimiento.

Justa Trinidad Nacarino Malvares, familiarmente conocida por Justina, contrajo matrimonio el 4 de Julio de de 1862 en la Parroquia de San Sebastián en Lima con Juan Miguel Barreto Coloma (1818-1892), natural de Piura, Coronel de infantería del Ejercito del Perú siendo testigos y padrinos de la boda el Señor General don Juan Antonio Pezet, Vice-Presidente de la Republica y su esposa la Señora Juana Tirado de Pezet. A manera de ilustración, salió publicado en la misma edición del diario El Comercio, arriba mencionado, una anécdota la cual es la siguiente:

“…Doña Justina Nacarino de Barreto pertenecía a muchas asociaciones, y, como tal, era asidua concurrente a la iglesia; pero repetidas veces solía llegar con cierto retardo debido a que una Antigua afección a los oídos, le privaba de escuchar los tañidos de la campanita del templo con la oportunidad que reclamaba sus obligaciones espirituales.
Engreida y atractiva, frecuentemente acostumbraba a decirle a su esposo:

- Pero, Juan, por que no me has avisado que estaban llamando a misa. Tu sabes la murmuración de las gentes y el grave pecado que constituye llegar a misa despues del Evangelio.

Y, así, esas recriminaciones eran de continuo, especialmente en la mañana de los dias Domingo y festivos; hasta que cierto día del mes de Julio del año 1873, don Juan revistiendose de la seriedad conveniente le anuncio que muy pronto escucharía con sus propios oídos las llamadas a misa.

Doña Justina impresionada por ese anuncio de su esposo, que como buen soldado hacia lo que decía, pensó que iría a comprarle algún medicamento contra la sordera, o adquirirle un auricular que ya en aquellos tiempos con el nombre de “orejera”, aparecía en el Mercado limeño.

A las 11 y ½ de la noche del día 24 de diciembre de ese año, la señora Justina asistida por la servidumbre se aderezaba para asistir a la misa de “gallo”, cuando de improviso y extasiada, escucho el tan, tan, de la campana de la iglesia.

Se palpo los oídos y exclamo: “Juan, que me has dado que no me he dado cuenta”.
Ya cumplí mi promesa, respondió don Juan. Esos tañidos que has escuchado, son de una campana mas grande, que en tu nombre he obsequiado a San Miguel de Miraflores.

Fue así, como el Coronel don Juan Barreto Coloma, que falleció el día 21 de Agosto de 1892 en su mansión de la calle Guadalupe de Lima, obsequio en nombre de su esposa la “Mariangola” que orgullosamente ostenta el campanario de la iglesia de Miraflores. Esta campana que es la Segunda en tamaño de las tres, con que cuenta ahora el campanario del templo, tiene la siguiente inscripción:
“A. H. I. DEBRAN – FONDEUR A PARIS – 1873”.

El matrimonio Barreto-Nacarino procreo a 10 vástagos que a saber fueron:  Carlos Alberto, Enrique, Guillermo Pedro, José Domingo, Juan Emeterio (1865-1933), Juan Francisco, Jorge Maximiliano (1869-1919), Justina Maria Fernanda (1870), Ana Maria Soyla (1872), y a Margarita Barreto Nacarino (1881), siendo todos naturales de la ciudad de Lima.